Quieres más independencia en tu día a día
Tienes tus rutinas, tus espacios, las cosas que te cuestan y las que te gustan. Podemos acompañarte a hacer más por ti mismo, con seguridad y a tu ritmo.
Somos Jéssica y Nerea, educadoras sociales especializadas en neurodiversidad. Acompañamos a personas neurodiversas y a sus familias en los contextos reales donde la vida ocurre de verdad.
O contacta directamente:

Cada familia sostiene su proceso de manera diferente. Aquí tienes tres situaciones que reconocemos cada día.
Tienes tus rutinas, tus espacios, las cosas que te cuestan y las que te gustan. Podemos acompañarte a hacer más por ti mismo, con seguridad y a tu ritmo.
Llevas años coordinando citas, cole, terapias y la vida normal. Sabes que tu ser querido puede avanzar más, pero no puedes estar en todo. Nosotras conectamos lo que aprende en terapia con lo que ocurre cada día.
El trabajo en consulta tiene límites. Nosotras trabajamos en los contextos donde la vida ocurre: en casa, en la comunidad, en las situaciones reales. Coordinación activa, registros y trabajo en red.
Intervención socioeducativa especializada en neurodiversidad, en el domicilio y en los entornos cotidianos. Porque si queremos cambios reales, hay que trabajar donde la vida ocurre cada día.
Diseñamos e implementamos planes de intervención individualizados en los entornos naturales de la persona: en casa, en la comunidad, en las situaciones reales. Lo que se aprende en terapia se convierte en autonomía real en el día a día.
Objetivos claros y medibles
Registros de progreso
Coordinación con otros profesionales
Seguimiento continuo con la familia
Tiempo libre con sentido: actividades adaptadas que desarrollan autonomía, habilidades sociales y participación comunitaria. Divertirse también es aprender.
Tiempo para ti, con la certeza de que tu ser querido está bien acompañado. Un descanso real para quien cuida también es parte del proceso.
Para que no tengas que elegir entre tu trabajo y el cuidado. Apoyo especializado que encaja con tu horario y con las necesidades reales de tu familia.
Salidas, gestiones, transporte, espacios públicos. Presencia especializada en los momentos que más cuestan — para que la persona gane confianza donde importa.
Dos fases conectadas. Seis pasos reales. Ningún avance se pierde por el camino.
Antes de intervenir, escuchamos. Antes de planificar, observamos.
Nos reunimos para escucharte bien — a ti y a la persona. Sin prisa, sin formularios. Queremos entender dónde estáis, qué ha funcionado antes y qué necesitáis ahora.
Fue como hablar con alguien que de verdad te escucha. Sin formularios ni prisas.
Antes de diseñar nada, observamos. Acompañamos a la persona en sus contextos reales para entender cómo se mueve, qué le cuesta y dónde tiene margen de crecimiento. Construimos vínculo desde el principio.
No llegaron con un plan hecho. Primero quisieron conocerla de verdad. Eso lo cambió todo.
Con todo lo observado, diseñamos un plan con objetivos claros, medibles y ajustados a la vida real de la persona. Sabréis exactamente qué vamos a trabajar, cómo lo mediremos y cuándo revisaremos los avances.
Por primera vez alguien nos explicó exactamente qué íbamos a hacer y por qué. Eso da mucha seguridad.
Donde ocurre la vida, ocurre el aprendizaje.
Implementamos el plan en los contextos donde la persona vive: en casa, en la comunidad, en las situaciones cotidianas que no aparecen en una consulta. Porque si queremos cambios reales, hay que trabajar donde la vida ocurre cada día.
El primer día vinieron con ella, a su casa, a su rutina. No en un despacho. Eso fue diferente.
Registros de progreso, reuniones de valoración periódicas y ajuste de objetivos según cómo va avanzando la persona. Comunicación directa y constante con la familia — sin tener que preguntar cómo va.
Por primera vez sentí que no estaba sola coordinando todo. Ellas también lo llevaban.
Indicadores de autonomía reales y medibles. Informes de valoración. Coordinación activa con el resto del equipo terapéutico y educativo. Los avances no se quedan en una sesión — se transfieren a la vida.
No fue magia. Fue trabajo, registros y constancia. Y funcionó.
Las dudas están bien. Escríbenos y las aclaramos juntos.
Cuando la intervención conecta las piezas, los aprendizajes dejan de ser hechos aislados y se convierten en autonomía real — para la persona y para quienes la acompañan.

Más autonomía y seguridad
Avanzas en las tareas cotidianas con más confianza — a tu ritmo, en tus espacios.
Mayor regulación emocional
Con herramientas reales para gestionar el día a día, las situaciones difíciles se vuelven más manejables.
Más independencia en lo cotidiano
Tareas de casa, salidas, gestiones — más cosas que puedes hacer por ti mismo.
Participación social con confianza
Más presencia en tu comunidad, con el acompañamiento que necesitas para que funcione de verdad.
Menos sobrecarga, más orientación
Alguien que lleva parte del peso contigo — y que sabe cómo.
Mejor convivencia en casa
Cuando la persona avanza, la dinámica familiar también cambia. Se nota en el día a día.
Decisiones con más seguridad
Con información real y seguimiento profesional, sabes qué está pasando y por qué.
Conciliación con sentido terapéutico
No solo cubrimos horas — acompañamos con un plan. El tiempo que recuperas tiene un propósito.
Recuperar tu espacio y tiempo
Para que quien cuida también pueda descansar, trabajar o simplemente respirar.
Lo dicen quienes llevan meses —o años— buscando exactamente esto.
Acompañamiento en comunidadLlevábamos tres años yendo de recurso en recurso. Aquí, en dos semanas, ya veíamos cambios reales. Mi hijo llega a casa contento. Eso no tenía precio.
María G.
Mamá de Marcos, 9 años · O Porriño
Respiro familiarPor primera vez en años pude descansar un fin de semana sin sentirme culpable. Sabía que mi madre estaba bien —y ella también lo pasó bien.
Carlos R.
Hijo cuidador · Mos
ConciliaciónGracias al servicio de conciliación puedo trabajar. Parece sencillo, pero para mí lo cambió todo. Mi hermana avanza y yo ya no tengo que elegir.
Laura P.
Hermana cuidadora · O Porriño
Autonomía personalNo llegaron con una hoja de objetivos. Primero quisieron conocerme. Eso marcó la diferencia desde el principio.
Adrián M.
Usuario del servicio · O Porriño
Coordinación interdisciplinarCoordino con muchos recursos y pocas veces veo este nivel de seguimiento y comunicación con la familia. Derivo con confianza.
Elena V.
Psicóloga derivante · Vigo
¿Te reconoces en alguna de estas situaciones?
Jéssica y Nerea leen todos los mensajes personalmente y responden en menos de 24 horas.
Atendemos en O Porriño y alrededores (Pontevedra)
Teléfono
623 600 315
Correo
contacto@elefantesrosas.es
Escríbenos por WhatsApp
Horario
De lunes a viernes · Si es urgente, llámanos